El cáncer de mama inflamatorio es una entidad poco frecuente que constituye del 1 al 6% de todos los cánceres de mama.
Se manifiesta por edema y eritema de más de un tercio de la mama de rápida progresión (mama roja). Los diagnósticos diferenciales pueden ser mastitis (una infección mamaria que a menudo mejora con antibiótico) y cáncer de mama que invade la piel, entre otros. Generalmente se trata de tumores de mama triple negativos (receptores de hormonas negativos) y HER 2 positivos.
El diagnóstico se puede realizar mediante mamografía y ecografía, las cuales pueden tener signos inespecíficos como engrosamiento de la piel y adenopatías axilares, aunque el método más sensible para detectar la enfermedad es la resonancia magnética nuclear con contraste que puede evidenciar lesiones mamarias no vista por otro método de imágenes.
Luego de los estudios mamarios debe confirmarse el diagnóstico mediante una punción de imagen sospechosa mamaria y/o punch de piel (en el cual a veces se evidencia embolias tumorales dérmicas). Cabe destacar que el diagnóstico es clínico pero se requiere una confirmación de carcinoma invasor ya sea en la mama o en la piel.
Se debe realizar estudios de extensión ante el diagnóstico de esta enfermedad para descartar enfermedad en otra parte del cuerpo.
En pacientes no metastásicas (donde la enfermedad está a nivel mamario y ganglios regionales) el tratamiento comienza con quimioterapia antes de la cirugía (neoadyuvancia), la cual se selecciona de acuerdo al subtipo tumoral. A continuación la cirugía de elección es la mastectomía con vaciamiento axilar (sacar la mama y ganglios de la axila). El cáncer de mama inflamatorio es la única contraindicación absoluta para una reconstrucción mamaria inmediata (en el mismo momento de la mastectomía).
En cuanto al tratamiento adyuvante se indica radioterapia de pared torácica y áreas ganglionares regionales para disminuir el riesgo de recurrencia.
Si bien es una enfermedad con una rápida progresión, el tratamiento multimodal (neoadyuvancia, cirugía y radioterapia) ha incrementado la sobrevida, por lo cual ante algún cambio en la mama con eritema que no responde al tratamiento antibiótico, es importante realizar la consulta con mastología.





