En los últimos años ha habido una disminución en la mortalidad por cáncer de mama de hasta un 30% debido al screening o cribado con mamografía. Éste es un estudio que se pide, en población general, a partir de los 40 años, y veces antes según cada caso. Gracias a esto, ha aumentado la detección de lesiones no palpables (que no se tocan, sólo se ven en imágenes) que requieren una biopsia mamaria, y de este modo se pueden detectar lesiones antes de que sean un cáncer de mama. Este grupo de lesiones que vamos a detallar se llaman lesiones proliferativas con atipias.
El primer grupo es el de las neoplasias lobulillares. Dentro de ellas se encuentran el carcinoma lobulillar in situ (LCIS) y la hiperplasia lobulillar atípica (ALH), que son lesiones caracterizadas por una proliferación de pequeñas células epiteliales neoplásicas.
En relación al LCIS el porcentaje de incidencia es del 3% en punciones mamarias (hallazgo incidental). Es más común en pacientes premenopáusicas. Es considerada una lesión que incrementa el riesgo de carcinoma, se llama también enfermedad precursora. Cuando se realiza una biopsia de la mama, la muestra se envía al médico patólogo que lo evalúa al microscopio y se clasifica en: clásico, florido o pleomórfico. Según esta clasificación, se ofrece a la paciente un tratamiento, que muchas veces involucra una cirugía mamaria.
Otra de las lesiones es la hiperplasia ductal atípica (HDA), que es una lesión proliferativa limitada al sistema ducto-lobular que mide menos de 2 mm (cuando el médico patólogo lo mira al microscopio). El tratamiento de la HDA es realizar una cirugía mamaria y luego ofrecer farmacoprevención (una medicación vía oral, tamoxifeno, que se puede ofrecer entre 3 a 5 años según el caso de cada paciente). Esta enfermedad se opera por el riesgo de que haya mayor patología en la pieza quirúrgica, como un carcinoma ductal in situ (CDIS).
El carcinoma ductal in situ (CDIS) es una proliferación maligna originada del epitelio de la unidad ducto- lobulillar (mide cuando el patólogo lo ve al microscopio más de 2 mm, a diferencia de la HDA). Eso se evidencia en el cuadro a continuación donde vemos un corte de un ducto mamario, y se identifican las células que NO pasan la membrana basal, no invaden en el CDIS, a diferencia del carcinoma invasor, que sí lo hace.
El CDIS es una enfermedad precursora. Por eso cuando se identifica en una biopsia mamaria se realiza una cirugía mamaria dependiendo de la extensión de la enfermedad: puede ser sacar una porción de la mama (cirugía conservadora) o toda la mama (mastectomía). Si se conserva la mama, la paciente debe luego realizar radioterapia mamaria.
En el CDIS se piden dos receptores hormonales (RE: receptor de estrógeno y RP: receptor de progesterona). Si son positivos también se ofrece hormonoterapia. La medicación más conocida se llama tamoxifeno.
La prevención es el camino clave en la patología mamaria. Por eso realizamos una mamografía anual a partir de los 40 años, o en pacientes con antecedentes de cáncer de mama, se solicita 10 años antes del caso índice. De ahí la importancia de tener un mastólogo de cabecera para poder analizar cada caso de manera individualizada y ofrecer al paciente la mejor terapéutica en cada caso.





